patata

Costillas barbacoa con patatas cajún
carne

Costillas barbacoa con patatas cajún

Escrito por: cocinero
5 septiembre 2015
Sin comentarios
2 minutos

Para las costillas

  • 1 costillar entero de cerdo
  • 1 cebolla
  • 1 diente de ajo
  • 400 g. de tomate frito
  • 50 g. de miel
  • 1 ramita de romero
  • 1 ramita de tomillo
  • 40 ml de whisky
  • 200 ml de refresco de cola
  • Sal
  • Pimienta

Para las patatas cajún (o deluxe)

  • 3 Patatas medianas
  • 2 cucharadita de ajo en polvo
  • 1 cucharadita de cebolla en polvo
  • 1 cucharadita de pimienta molida
  • 2 cucharaditas de pimentón dulce
  • 1 cucharadita de orégano
  • 1 cucharadita de albahaca
  • 1/2 cucharadita de tomillo
  • 1/4 cucharadita de comino
  • Sal
  • Aceite de oliva

Las costillas barbacoa se han puesto de moda hace unos años debido a la proliferación de las cadenas de restauración americanas donde sus jugosas costillas tienen una pinta realmente apetitosa pero a veces, en el plato no son las mismas. Nosotros haremos unas realmente apetecibles, llenas de sabor y sin nada que enviadar a esas, mucho más baratas y en nuestra casa. Usaremos refresco de cola para la salsa, para aportar dulzor. Para que sean auténticas americanas, acompañaremos de patatas cajún o también conocidas como deluxe.

Tenemos que hacer las patatas por un lado y las costillas por otro, aunque se terminarán a la vez en el horno, con mucha menos grasa. En primer lugar troceamos las patatas en gajos con la piel y las añadimos en un cuenco grande. Añadimos las especias junto con un chorro de aceite de oliva y dejamos macerar durante 10-15 minutos.

Para la salsa debemos picar la cebolla y el ajo en brunoise y doramos en el cazo. Cuando esté dorado agregamos la miel, vertemos el whisky y dejamos reducir unos segundos. Continuamos con el tomate frito (también sirve ketchup en menor cantidad), el refresco de cola, el romero y el tomillo. Lo cocinamos hasta que reduzca la salsa durante unos 25 minutos aproximadamente.

A continuación, ponemos el costillar sobre la bandeja de horno y lo pintamos con la ayuda de un pincel con la salsa anterior. Disponemos los gajos de patatas juntos pero sin montarse, y los metemos en el horno precalentado a 220ºC durante unos 35 minutos. Aprovechamos y metemos las costillas a la vez.

Cuando retiremos las patatas que veamos que han cogido color, bajamos el horno a 160 ºC y lo dejamos 45 minutos más. Al sacarlas del horno, las pintamos con un poco más de nuestra salsa barbacoa para darle brillo. Los últimos 10 minutos podemos meter las patatas para templarlas.

Emplatamos las costillas en un plato liso con un puñado de patatas. Decoramos con hierbas frescas y servimos.

Nota: las patatas también se pueden cocer durante 10 minutos con la piel, partir en gajos y freir a fuego fuerte, añadiendo las especias al final, pero absorben más grasas y son más calóricas.

¡Feliz cocina!

Rebozuelo con patatas (setas)
otros

Rebozuelo con patatas (setas)

Escrito por: cocinero
2 mayo 2015
Comentario
1 minuto

  • 300 g. de chantarella o rebozuelo
  • 4 patatas medianas
  • 1 cebolla mediana
  • 6 dientes de ajo
  • 1/2 pimiento rojo
  • 1 zanahoria
  • 1 l. de agua

También conocida como chantarella o anacate no tiene un color característico, pues depende del terreno donde crece, abarca un abanico desde el amarillo blanquecino hasta el naranja. El tamaño del sombrero o copa (de ahí su nombre) varía de 6 a 10 cm. Crece normalmente cerca de alcornoques, encinas o robles. Recordad que si se va a setas de forma particular, es imprescindible conocer muy bien el producto y en caso de duda, desechar cualquiera. Una seta puede echar por tierra todo un guiso.

Para preparar este plato típico de otoño para entrar en calor, se debe picar la cebolla, los ajos, el pimiento y la zanahoria en daditos pequeños. Se añaden a una cacerola y se deja pochar bien. Las patatas es importante que se casquen, es decir, cortar un poco y arrancar el resto. De esta manera durante la cocción desprenden almidón y espesa el caldo. Más adelante añadir las setas y las patatas y rehogar ligeramente.

A continuación añadimos el agua y probamos de sal, al final, para evitar pasarnos. Cuando la patata esté blandita, ayudarse con un palillo o brocheta, retirar del fuego.

Si la salsa a pesar de haber cascado las patatas queda muy líquida, podemos machacar algunas patatas para espesarlo.

¡Feliz cocina!

Patatas al gratén
otros

Patatas al gratén

Escrito por: cocinero
5 marzo 2014
Comentario
1 minuto

  • 3 patatas
  • 200 ml. de nata
  • 100 ml. de leche entera
  • Queso rallado (emmental, gruyere)
  • Sal

Un plato muy sencillo para acompañar más bien carnes, aunque con un toque de hierba aromática puede acompañar perfectamente pescados. Por supuesto que puede considerarse plato principal, por el aporte calórico que ofrece la patata en forma de hidratos y la nata. En nuestro caso hemos usado unas patatas de una tienda ecológica, por lo que han salido muchísimo más ricas.

Para comenzar, debemos poner la nata, la leche y un poco de sal en un cazo a calentar a fuego medio, no muy fuerte para que no se pegue en el fondo. Añadimos las patatas cortadas en láminas de 1 cm. de grosor aproximadamente para que no se rompan. Es importante irlas añadiendo a la nata de una en una, como si de una baraja se trataran, para así evitar que se peguen entre sí.

Dejamos cocer sin tapar durante unos 15 minutos. Aprovechamos para ir calentando el horno al máximo.

En este tiempo la patata estará casi cocida, y la nata con la leche habrá evaporado ligeramente. Es hora de ponerlo en una fuente, en nuestro caso en la que se va a servir, colocando bien las patatas para que formen capas. Añadimos una capa por encima de queso rallado del que hayáis elegido.

El horno ya estará caliente, así que ponemos el gratinador a máxima potencia dejando dorar al gusto. El queso cogerá un color tostado, pero la nata también.

Aprovechad a hacer este plato que es muy sencillo y nos contáis vuestras experiencias.

¡Feliz cocina!

Cocido madrileño
legumbre

Cocido madrileño

Escrito por: cocinero
13 febrero 2014
2 Comentarios
3 minutos

  • 400 g. de garbanzos
  • 4 huesos de jamón
  • 2 huesos de rodilla/caña
  • 800 g. de falda de ternera
  • 1 trozo de tocino, de jamón a ser posible
  • 2 chorizos
  • 1 morcilla
  • 1 col ó repollo
  • 3 zanahorias
  • 2 patatas
  • 2 puerros
  • Agua y sal

El cocido madrileño es un plato delicioso y muy contundente que se cocina en los meses más fríos de invierno. Es uno de los platos más entretenidos de cocinar y que más nos gustan, aunque hay que tener cuidado porque es muy calórico y totalmente prohibido en las dietas. Se presenta en la mesa en varios vuelcos o platos que componen la sopa de primero con el caldo, los garbanzos con verduras de segundo y la carne o viandas el tercero. Acompañadnos porque vais a salivar.

Tratándose de un plato tan calórico por la cantidad de cerdo que contiene, es recomendable aligerarlo un poco eliminando toda la grasa posible. Para ello coceremos el día anterior a la preparación los huesos de caña, los de jamón y la carne con agua abundante en la olla rápida aproximadamente durante media hora. Dejamos enfriar y metemos en la nevera en la misma olla. Aprovechamos y dejamos en remojo los garbanzos para el día siguiente.

El día C será el que nos tendrá en la cocina más tiempo, pero no por ello significa que el plato sea complicado; todo lo contrario. Cuando el caldo haya enfriado, se habrá quedado la superficie con una costra de grasa. Es el momento para retirarla y evitar calorías innecesarias. Calentamos y añadimos los garbanzos en caliente, si puede ser en una malla, mucho mejor y salamos ligeramente. Añadimos también el tocino y en la olla rápida dejaremos unos 15-20 minutos, siempre dependiendo del tiempo que hayan estado en remojo los garbanzos y de la calidad de los mismos.

Ahora es el turno de ir separando la carne y jamón de los garbanzos, aprovechando a distribuirlo en diferentes cacerolas más pequeñas. En el mismo caldo aprovechamos a incorporar la verdura partida y pelada. Salamos y tapamos dejando en la olla rápida unos 15 minutos, también dependiendo de la textura que nos guste.

De forma paralela aprovechamos para cocer aparte el chorizo y la morcilla durante unos 10 minutos sin tapar. Lo hacemos de forma separada por dos razones. La primera es evitar que se deshagan y poder controlarlo en todo momento; la segunda es eliminar toda la grasa posible.

Ahora es el momento de ir sirviendo por partes el cocido. Como hemos comentado al principio, en primer lugar serviremos el caldo, bien en sopa con fideos o bien con unas rebanadas de pan. A continuación los garbanzos junto con la verdura y el jamón deshuesado. Por último, serviremos la carne junto con el chorizo y la morcilla.

Si esto nos parece poco, según las costumbres, se suele acompañar el plato de garbanzos con una salsa hecha a base de cominos y ajos machacados en el mortero, un chorro de vinagre, un poco de caldo y tomate frito.

Animáos que es muy sencillo de preparar aunque no lo parezca, porque todo el trabajo lo hace la olla, tan sólo hay que poner los ingredientes en crudo y dejar que se cocinen solos. El resultado es espectacular. Esperamos las impresiones en los comentarios.

¡Feliz cocina!

Negra al horno con patatas
pescado

Negra al horno con patatas

Escrito por: cocinero
31 mayo 2013
Sin comentarios
2 minutos

  • 1 negra entre 1-1,5 kg.
  • 3 patatas medianas
  • 1 cebolla
  • 1 tomate
  • Aceite de oliva
  • Sal

Excelente sabor y textura en boca que recuerda a la mejor de las merluzas, aunque de una familia nada similar. La negra, llamada así localmente entre los pescadores de la Costa Blanca alicantina (Calpe, Jávea, Altea, Benidorm...), se la conoce también como rufo, romerillo o cojinoba (familia Centrolophidae en latín), de un aspecto similar a la palometa muy común en mares tropicales y que encuentran en esta costa española un hábitat similar. En este caso la hemos preparado al horno para disfrutar de todo su sabor.

El pescado en nuestro caso nos lo vendieron limpio, por lo que no hay que hacer mucho con él y cuanto menos lo manipulemos, mucho mejor. Pelamos las patatas y la cebolla y las cortamos en rodajas las primeras y juliana la segunda, metiéndolas en el microondas durante 10 minutos a máxima potencia con un chorrito de aceite para que se ablanden.

Cuando están casi blandas, las ponemos como base en una fuente de horno, donde encima pondremos la negra ligeramente salada. Recomendamos distribuir unas rodajas de tomate por encima y lo metemos al horno durante 20 minutos aproximadamente a 170º. El tiempo dependerá del tamaño del pescado.

Cuando esté listo, veremos que el pescado se ha transformado, la presencia es de una carne muy blanca y con ganas de degustarla. No hay más que esperar; servimos la negra junto con las patatas a modo de guarnición y a disfrutar.

Es difícil encontrarla, pero cuando lo haces y la pruebas, no pararás de buscarla. Tan sólo al recordar su sabor y ver su exquisita pinta, se nos hace la boca agua.

Nota: agradecimientos a la Cofradía de Calpe por darnos luz (información) en el proceso de investigación de "qué es una negra".

¡Feliz cocina!

Secreto ibérico a la mostaza
carne

Secreto ibérico a la mostaza

Escrito por: cocinero
16 abril 2013
Sin comentarios
2 minutos

  • 4 filetes de secreto ibérico
  • 2 cucharadas de azúcar moreno
  • 2 cucharadas de mostaza
  • 2 cucharadas de vinagre
  • 1 copa de vino blanco
  • 4 patatas
  • 2 cebolletas
  • 4 dientes de ajo
  • Aceite de oliva
  • Pimienta y sal

El secreto ibérico es una parte del cerdo oculta (de ahí su nombre) entre la paletilla y la panceta del cerdo, muy jugosa y rica y no demasiado cara. Es una pieza en forma de abanico y que pesa entre 150 y 200 gramos. Suele emplearse esta pieza extraída del cerdo ibérico, aunque también lo podemos encontrar en el cerdo blanco. Aunque en este caso lo haremos a la mostaza, ligeramente dorado a la plancha también queda exquisito.

Lo primero que haremos será preparar el secreto, ya que deberá macerarse al menos durante 20 minutos, aunque lo ideal es 1-2 horas. Para ello introducimos en un bol grande el azúcar, el vino, la mostaza, el vinagre, sal y un poco de pimienta molida. Lo cubrimos con papel y lo metemos en la nevera.

Vamos preparando la guarnición pelando y partiendo las patatas en rodajas muy finas, tipo chips. La cebolleta la partimos en juliana y el ajo lo dejamos entero pero pelado. Las freimos a fuego fuerte para que queden crujientes y tardarán en torno a 15 minutos, removiendo de vez en cuando. El tiempo dependerá del nivel de tostado que deseemos.

El secreto lo doramos a fuego fuerte en una sartén con un chorro de aceite, pero con cuidado que no se queme, ya que el azúcar puede amargar. Es conveniente irle dando vueltas cada 30 segundos. Cuando esté a nuestro gusto (recordad que el cerdo ibérico puede comerse poco hecho) retiramos del fuego y reducimos la salsa un poco. Si se quiere espesar más, podemos usar un poco de maizena disuelta en agua fria.

Servimos la guarnición junto al secreto cubierto por la salsa de mostaza.

¡Feliz cocina!

Cocido montañés
legumbre

Cocido montañés

Escrito por: cocinero
4 marzo 2013
Sin comentarios
2 minutos

  • 1,5 kg. alubia riñón
  • 1 kg. panceta fresca
  • 1 morcilla asturiana
  • 4 morcillas de arroz (opcional)
  • 8 chorizos de Potes
  • 1 hueso de jamón
  • Trozos de cecina (opcional)
  • Refrito de ajo y pimentón

Para la guarnición:

  • 1 berza
  • 3 cebollas
  • 3 puerros
  • 3 zanahorias
  • 1 patata

El cocido montañés es un plato tradicional de la región norte de España, más concretamente Cantabria. Aunque se le llama cocido, no se le parece mucho al cocido madrileño o al maragato, sino más bien a la fabada. Y es que el ingrediente principal no son los garbanzos, sino las alubias. Independientemente de este detalle, sirve para calentar en días muy fríos y el resultado de los guisos siempre es excepcional.

Aunque la elaboración es sencilla, sí que es larga, pues puede llevar hasta las 2 horas según los ingredientes. Por supuesto que en todos los platos la materia prima es importante, pero en estos platos mucho más. Las alubias las tendremos en remojo desde el día anterior.

Incorporamos en un recipiente grande las alubias, si puede ser con el mismo agua de remojo, mucho mejor. Añadimos la panceta, morcilla asturiana, chorizos, huesos de jamón y la cecina. Dejamos cocer a fuego suave durante 90 minutos aproximadamente. Depende de la alubia, si es nueva, de temporada pasada y el tiempo que haya estado en remojo, pero normalmente suele ser este el tiempo.

Mientras tanto cocemos en otro recipiente la verdura durante unos 20-25 minutos hasta que esté tierna. Picamos muy bien la verdura y reservamos. Preparamos un refrito con aceite, ajo y pimentón para incorporárselo al guiso cuando esté en su punto, para darle un toque de sabor y color. Añadimos las verduras y las morcillas de arroz pinchadas y dejamos cocer 5-10 minutos más para que se integren muy bien los sabores.

Servimos muy caliente.

Truco: este, como el resto de guisos, estarán mejor de un día para otro, cuando haya reposado y unificado los sabores.

¡Feliz cocina!

Milhojas de gulas con pulpo
aperitivo

Milhojas de gulas con pulpo

Escrito por: cocinero
27 diciembre 2012
Sin comentarios
1 minuto

  • 200 g. de gulas
  • 1 pata de pulpo cocido
  • 1 patata cocida
  • Aceite de oliva
  • Ajo
  • Pimentón dulce y picante
  • Guindilla (opcional)
  • Sal en escamas

La angula es la cría de la anguila. Es el único alevín que se puede comercializar de forma legal y suele tener entre 2 y 3 años de vida, con un peso aproximado de 1 gramo la unidad. Son transparentes en crudo y suelen venderse ya cocidas. El prohibitivo precio de las angulas inspiró a Angulas Aguinaga la comercialización de surimi en forma de angulas, denominado la gula del norte, lo que provocó que se le llamara coloquialmente gula.

Lo primero será saltear las gulas en un poco de aceite con ajo y guindilla para templarlas un poco. Hacemos láminas muy finas con el pulpo y no tanto con la patata. Lo ideal es que estén templados todos los ingredientes para montar el plato. Se puede rehogar el pulpo un poco sin que coja color.

Una vez todos los ingredientes preparados procedemos a montar el plato, que es en realidad lo más difícil de la receta. Ponemos un molde metálico en el centro del plato y lo rodeamos de las láminas de patata.

Vamos rellenando el aro poniendo en el fondo una cama de pulpo y alternando con las gulas. Repetimos la operación hasta tener 2-3 capas de cada ingrediente.

Terminamos con una capa de pulpo en la superficie y espolvoreamos con pimentón dulce y picante, sal en escamas y un hilo de aceite de oliva virgen en crudo.

Se puede acompañar el plato con una variedad de lechugas de colores para darle más vistosidad.

¡Feliz cocina!

Crema de espárragos trigueros
verdura

Crema de espárragos trigueros

Escrito por: cocinero
6 noviembre 2012
Sin comentarios
2 minutos

  • 2 manojos de espárragos trigueros
  • 1 patata mediana
  • 1 cebolleta
  • Medio puerro
  • 50 ml. de aceite de oliva
  • 400 ml. de agua
  • 100 ml. de Leche Evaporada IDEAL

El espárrago triguero es un alimento muy bajo en calorías y no contiene grasas ni colesterol. Su contenido en sal es mínimo, por lo que es muy recomendable para dietas de sobrepeso. Pero su desventaja es que no puede gustarle a todo el mundo, por su sabor y aspecto leñoso (no deja de ser un tallo) por lo que es necesario acompañarlo de algún ingrediente ligero como pueden ser otras verduras o leche evaporada, que sustituye a la nata por ser más ligera y con un 6% menos de materia grasa. Obtendremos todo el sabor de la leche pero sin un 12% de agua, de ahí su nombre.

Para preparar esta deliciosa crema apta para el invierno en caliente como para verano en frio, debemos rehogar el puerro y la cebolleta en una cacerola con un poco de aceite. Cuando haya cogido un poco de color, agregar la patata y el agua y dejar cocer hasta que esté casi blandita.

Añadimos los espárragos troceados y les damos un hervor de 4-5 minutos suficientes para terminar de ablandar la patata y retiramos del fuego. Trituramos todo muy bien con la batidora y tenemos la opción de colar, recomendable si hay niños, personas mayores o no hemos triturado muy bien y volvemos a poner al fuego hasta que vuelva a cocer para retirar el aire.

Es el momento de salpimentar al gusto y añadirle la Leche Evaporada IDEAL, que le dará mucha cremosidad al plato. Podemos guardarla de un día para otro o bien consumir en el momento servido, de forma opcional, con un poco de pimentón para darle color y un chorro de aceite de oliva virgen extra. Si lo queremos, también podemos acompañar con unos picatostes.

¡Feliz cocina!

Nota: receta patrocinada por Leche Evaporada IDEAL

Panellets
postre

Panellets

Escrito por: cocinero
22 octubre 2012
Comentario
2 minutos

Para la masa:

  • 250g. de almendra molida
  • 200g. de azúcar
  • 150g de patatas o boniato
  • Ralladura de un limón
  • 1 huevo

Para decorarlos:

  • 80g. de piñones crudos
  • 125g de coco rallado
  • 125g. de almendra en cubitos

Los panellets son muy típicos de las regiones de Cataluña, Comunidad Valenciana y Baleares en la época de la festividad de Todos los Santos, el 1 de noviembre. Su principal ingrediente es la almendra y los más clásicos y apreciados están recubiertos de piñones.

La masa es muy sencilla de preparar y basta con cocer 2 patatas (unos 200g aproximadamente) y hacer puré sin la piel. Cuando esté listo, añadir la almendra molida, la ralladura de limón y el azúcar. Amasar primero con un tenedor y luego con las manos, hasta que quede una masa compacta y homogénea. Reservar unas 4-6 horas en el frigorífico para que se endurezca.

Los panellets se hornean unos 10 minutos untados de huevo batido para que queden brillantes. Para ello los iremos poniendo en una bandeja de horno previamente untada con mantequilla para que no se peguen.

Para los panellets de piñones hacer bolas, pasarlas por huevo batido y recubrirlas de piñones. Es sencillo pero hay que asegurarse que se quedan pegados al menos hasta que los pongamos en la bandeja. Nuestra recomendación es no manipularlos demasiado.

Los recubiertos de almendra también son bastante típicos y se pueden hacer en forma de barritas rectangulares o redondas y proceder igual que los anteriores. También se pueden hacer en forma de medialuna.

Para los de coco es necesario mezclar la misma cantidad (en volumen, no en peso) de masa que de coco rallado hasta que quede una masa áspera. Proceder entonces a hacerlos con forma de pirámide o gorro de bruja, con base redondeada. Si véis que se dora mucho la punta en el horno, podéis poner un poco de papel de plata para evitarlo. Son los únicos que, al gusto, se espolvorean con azúcar glas.

Se acompañan con vino dulce y castañas.

Es un buen entretenimiento con los niños en alguna tarde lluviosa y que no sabemos qué hacer con ellos.

Nota: también son conocidos los de naranja, chocolate, kiwi y cualquier otra cosa que se os ocurra. La forma de proceder es igual que con los de coco y dejar volar la imaginación con las formas.

¡Feliz cocina!


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