El plato más típico para Viernes Santo por su tradición de no comer carne pero que se puede preparar en cualquier época del año, principalmente en invierno. Como sugerencia y para facilitar ligeramente la receta, no es necesario incorporar judías, sino que podemos sustituirlos por los garbanzos (en el doble de cantidad) y evitamos que los niños pongan pegas a la hora de ver demasiadas cosas diferentes.
