Los canelones son una receta típica italiana, aunque es en nuestro país en la parte de Cataluña donde tienen mucha tradición y más se consumen. Lo habitual es hacerlos de carne, con un toque de paté, como nuestra receta, aunque también se puede rellenar de verduras o incluso pescado blanco, triturado en forma de pasta. La pasta es una lámina cuadrada, algo más pequeña que las de lasaña (aunque se puede preparar igual) y que se enrolla con el relleno dentro.
Receta relativamente fácil si nos organizamos bien en la cocina, pero que su presencia se multiplica enormemente dada su aparente dificultad. La mejor ocasión es para una cena de invitados donde se quiere destacar como anfitrión. Nos llevaremos de calle a los invitados por su exquisito sabor y mezcla de texturas. En este plato el sabor de las gambas se ve potenciado por la masa del crepe y las verduras. Con esta receta vais a triunfar seguro.
Cocinar sano no está reñido con que la comida no esté rica y lo primero que debemos evitar son las frituras y las grasas. Este plato es muy sano y equilibrado y extremadamente sencillo. Tan sólo necesitaremos una olla con abundante agua para cocer las patatas y los huevos escalfados. La mantequilla va a gustos, por lo que si queremos evitarla, podemos incluso ignorarla, pudiéndola sustituir incluso por un poco de leche. Probad la receta que os encantará: dos ingredientes auténticos de la cocina mediterránea.
¿Quién no ha hecho alguna vez de pequeño un bizcocho de limón con las famosas medidas de yogur? Pues así de sencillo, nunca se olvida y es muy muy fácil hacerlo y para disfrutar con toda la familia. Los niños pueden ser protagonistas a la hora de hacer la masa y de comerlo, pues cuando se hace algo, luego gusta más comérselo. Ideal para ese día de fiesta que llueve y no se puede salir de casa, ya sea verano o invierno, siempre apetece.
Receta sencilla donde las haya y sobre todo muy rápida de preparar cuando tenemos visita inesperada a la hora de la merienda. Si es con niños, seguro que triunfamos. Tened cuidado y no abusar mucho de ella, ya que las calorías y lo que engordan no permite comerlas todos los días.
Tradicionalmente se asocia este plato con la cocina francesa, ya que la primera receta de este plato aparece en un libro de recetas del siglo XIV (Le Viander) conservado en la Biblioteca Nacional de aquel país. Su popularidad se alcanzó en el siglo XIX cuando este plato era protagonista de los bares y restaurantes abiertos en madrugada a modo de tentempié para los juerguistas que salían de noche buscando el calor de un plato en las frías noches de invierno. Se la que fuere la historia, está riquísima y puede ser incluso protagonista de nuestra comida de Navidad.
El coulant es uno de los postres que más de moda se han puesto entre los postres que podemos encontrar en una carta de restaurante. También es muy curioso el efecto de tener un bizcocho aparentemente igual por dentro y por fuera pero luego hincar la cuchara y ver que aparece chocolate fundido. ¡A los niños les encanta! Y lo mejor de todo es que su preparación es muy sencilla.
Esta receta tiene muchas variantes e incluso nombres, ya que además de espinacas a la crema se puede encontrar como espinacas con bechamel e incluso elaboradas con otro ingrediente que no es el jamón, como gambas y terminarlas gratinadas al horno con un poco de queso rallado. Estas son como yo las hago y como están buenísimas.
Yo suelo utilizar un queso azul en crema que viene ya preparado de President, con una tarrina es suficiente. Los dados de queso azul es opcional, y hay veces que lo utilizo y otras que no, pero sirve para darle un poco de color con puntas azules/verdes a la masa, ya que el otro es una crema casi blanca. Son ideales para amantes del queso.
La salsa holandesa es una de las más difíciles de preparar, ya que primero hay que clarificar la mantequilla y luego preparar al baño María la emulsión. Nosotros lo vamos a hacer mucho más fácil y sale igual de rica. La forma de prepararla es similar a la mahonesa, pero cambiando el aceite por la mantequilla.