Existen multitud de formas de hacer masa de crepes, tanto dulces como salados. Los salados más típicos se elaboran con harina de alforfón y provienen de la región francesa de Bretaña. No es difícil de encontrar, y os la recomiendo si sois amantes de los crepes salados y los hacéis a menudo, pero si queremos hacerlos de vez en cuando, con harina de trigo salen muy similares.
Receta sencilla donde las haya y sobre todo muy rápida de preparar cuando tenemos visita inesperada a la hora de la merienda. Si es con niños, seguro que triunfamos. Tened cuidado y no abusar mucho de ella, ya que las calorías y lo que engordan no permite comerlas todos los días.
Esta receta tiene muchas variantes e incluso nombres, ya que además de espinacas a la crema se puede encontrar como espinacas con bechamel e incluso elaboradas con otro ingrediente que no es el jamón, como gambas y terminarlas gratinadas al horno con un poco de queso rallado. Estas son como yo las hago y como están buenísimas.
Yo suelo utilizar un queso azul en crema que viene ya preparado de President, con una tarrina es suficiente. Los dados de queso azul es opcional, y hay veces que lo utilizo y otras que no, pero sirve para darle un poco de color con puntas azules/verdes a la masa, ya que el otro es una crema casi blanca. Son ideales para amantes del queso.
Comenzaremos salpimentando las pechugas de pollo y preparando una mezcla con los huevos batidos, el perejil, los dientes de ajo picados y la leche. Ponemos en una fuente a macerar durante 1-2 horas las pechugas bien extendidas sobre la fuente y la mezcla preparada hasta cubrir las pechugas. La leche es muy interesante, ya que evitará que se sequen mucho las pechugas.
Para que la coliflor nos quede siempre blanca, tan sólo tendremos que añadir medio vaso de leche, y dos cucharaditas de sal, por cada litro de agua que vayamos a emplear en la cocción de la coliflor. De esta forma tan sencilla, conseguiremos que la coliflor nos quede más blanca y atractiva a la vista, [...]