El salmorejo es muy conocido de Córdoba aunque a día de hoy está muy extendido por todo nuestro país. Originariamente humilde ahora forma parte de los más exquisitos menús de temporada hasta obtener variantes de fresa o sandía. También se conoce el salmorejo blanco cuyo color se obtiene por la ausencia del tomate, ingrediente que se introdujo hace poco más de un siglo en la receta que tiene su origen en la prehistoria, cuando se utilizaban las piedras para majar o machacar los alimentos.
Receta tradicional y sencilla donde las haya pero si salen bien, podrás compararte con el mismísimo Lucio de su Casa de Madrid (que, siendo sinceros, tampoco son tan especiales). Ha pasado de ser un plato tradicional y más bien de pobres para llegar a formar parte de la más alta cocina nacional. Y es que unos huevos estrellados siempre serán unos huevos estrellados…
Un plato contundente (no apto para dietas), muy típico de Madrid preparado de una forma y de Galicia de otra, pero en esencia es lo mismo. No vamos a entrar en detalles de lo que es o no, porque supongo que el que más o menos, ya sabe que es un plato de casquería y puede resultar repugnante para algunos y exquisito para otros. Lo más curioso es que cuando se enfrian se queda compacta la salsa, por su abundancia en gelatina) y se puede conservar envuelto en papel de film. Nosotros añadimos un truquito más al final, que de verdad sale delicioso.
Una forma diferente de sorprender a los invitados. Cuando menos se lo esperen e hinquen el diente, no sabrán que es lasaña, pero cuando lo saboreen agradecerán la mezcla de sabor y texturas.
Aunque en la receta el pescado que se utiliza es el rape, puede ser perfectamente sustituido por merluza, lubina, gallo o cualquier otro pescado blanco. Los tiempos de cocción variarán de uno a otro, pero recordad siempre dejar el pescado en su punto exacto, más bien poco hecho, ya que si se pasa, puede llegar a secarse y estropearlo por completo.
Esta receta tiene muchas variantes e incluso nombres, ya que además de espinacas a la crema se puede encontrar como espinacas con bechamel e incluso elaboradas con otro ingrediente que no es el jamón, como gambas y terminarlas gratinadas al horno con un poco de queso rallado. Estas son como yo las hago y como están buenísimas.
Una receta de pasta muy sencilla de preparar, de forma diferente que con tomate como estamos acostumbrados y con ingredientes que solemos tener en casa para preparar en un día de apuro que no sabemos qué hacer. La albahaca y el orégano frescos se pueden suplir por los ya secados, aunque no tendrán la misma intensidad de sabor, servirán igualmente.