13 febrero 2014 legumbre

cocido-madrileno

Ingredientes para 4 personas

  • 400 g. de garbanzos
  • 4 huesos de jamón
  • 2 huesos de rodilla/caña
  • 800 g. de falda de ternera
  • 1 trozo de tocino, de jamón a ser posible
  • 2 chorizos
  • 1 morcilla
  • 1 col ó repollo
  • 3 zanahorias
  • 2 patatas
  • 2 puerros
  • Agua y sal

Elaboración

El cocido madrileño es un plato delicioso y muy contundente que se cocina en los meses más fríos de invierno. Es uno de los platos más entretenidos de cocinar y que más nos gustan, aunque hay que tener cuidado porque es muy calórico y totalmente prohibido en las dietas. Se presenta en la mesa en varios vuelcos o platos que componen la sopa de primero con el caldo, los garbanzos con verduras de segundo y la carne o viandas el tercero. Acompañadnos porque vais a salivar.

Tratándose de un plato tan calórico por la cantidad de cerdo que contiene, es recomendable aligerarlo un poco eliminando toda la grasa posible. Para ello coceremos el día anterior a la preparación los huesos de caña, los de jamón y la carne con agua abundante en la olla rápida aproximadamente durante media hora. Dejamos enfriar y metemos en la nevera en la misma olla. Aprovechamos y dejamos en remojo los garbanzos para el día siguiente.

El día C será el que nos tendrá en la cocina más tiempo, pero no por ello significa que el plato sea complicado; todo lo contrario. Cuando el caldo haya enfriado, se habrá quedado la superficie con una costra de grasa. Es el momento para retirarla y evitar calorías innecesarias. Calentamos y añadimos los garbanzos en caliente, si puede ser en una malla, mucho mejor y salamos ligeramente. Añadimos también el tocino y en la olla rápida dejaremos unos 15-20 minutos, siempre dependiendo del tiempo que hayan estado en remojo los garbanzos y de la calidad de los mismos.

Ahora es el turno de ir separando la carne y jamón de los garbanzos, aprovechando a distribuirlo en diferentes cacerolas más pequeñas. En el mismo caldo aprovechamos a incorporar la verdura partida y pelada. Salamos y tapamos dejando en la olla rápida unos 15 minutos, también dependiendo de la textura que nos guste.

De forma paralela aprovechamos para cocer aparte el chorizo y la morcilla durante unos 10 minutos sin tapar. Lo hacemos de forma separada por dos razones. La primera es evitar que se deshagan y poder controlarlo en todo momento; la segunda es eliminar toda la grasa posible.

Ahora es el momento de ir sirviendo por partes el cocido. Como hemos comentado al principio, en primer lugar serviremos el caldo, bien en sopa con fideos o bien con unas rebanadas de pan. A continuación los garbanzos junto con la verdura y el jamón deshuesado. Por último, serviremos la carne junto con el chorizo y la morcilla.

Si esto nos parece poco, según las costumbres, se suele acompañar el plato de garbanzos con una salsa hecha a base de cominos y ajos machacados en el mortero, un chorro de vinagre, un poco de caldo y tomate frito.

Animáos que es muy sencillo de preparar aunque no lo parezca, porque todo el trabajo lo hace la olla, tan sólo hay que poner los ingredientes en crudo y dejar que se cocinen solos. El resultado es espectacular. Esperamos las impresiones en los comentarios.

¡Feliz cocina!

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Comentarios

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